Diagnóstico y tratamiento

Además del dolor, el paciente puede tener otros síntomas como fatiga, lagrimeo, pérdida del apetito, insomnio, sudoración, salivación, depresión o irritabilidad exagerada.
Para diagnosticar la enfermedad musculoesquelética es necesario realizar una Historia clínica completa y un examen físico completo que comprende básicamente:

- la palpación de los puntos dolorosos musculares,
- la valoración de los reflejos,
- la movilidad muscular,
- reconocimiento de algún tipo de asimetría corporal o una mala postura,
- valorar la fuerza muscular y
- el nivel de estrés.

Es muy importante que consulte a un Médico con experiencia en el Síndrome de Dolor Miofascial (SDM) ya que es fundamental su diagnóstico a tiempo y evaluar si el SDM es primario o secundario a otra patología.
No se debe confundir al Síndrome de Dolor Miofascial con la Fibromialgia ya que son patologías diferentes si bien pueden ocurrir ambas en un paciente
El tratamiento del Síndrome de Dolor Miofascial varía según la causa de éste. Incluye uno o más de estos tratamientos:

CAMBIO DE HÁBITOS
Limite su consumo de cafeína, alcohol y tabaco. Estos pueden hacer
que empeoren los puntos gatillo. La realización de actividad Física controlada puede ayudar en el tratamiento.

EJERCICIOS DE ELONGAción Y RELAJAción
Muchas personas logran disminuir el dolor aprendiendo a relajarse y a
controlar el estrés. Las técnicas como la respiración lenta y profunda y la meditación pueden ayudar a controlar el dolor. La educación en ejercicios de elongación realizados periódicamente también colabora en el tratamiento.

CORREGIR LA POSTURA

CALOR
El calor húmedo puede aliviar la tensión muscular y el dolor aumentando la circulación de la sangre y relajando los músculos. Algunas buenas fuentes de calor son:
- las compresas calientes y húmedas
- baños o duchas calientes
- toallas húmedas, calentadas en un horno de
microondas

DIGITOPRESION

Ésta es un arte curativa antigua de la China. Consiste en hacer presión con los dedos sobre puntos clave en la piel. Se cree que al presionar los puntos en cuestión, éstos alivian la tensión muscular y promueven la circulación de
la sangre y la fuerza vital del cuerpo para incitar la curación.

FISIOTERAPIA

Distintas modalidades Físicas pueden ayudar al tratamiento del Síndrome de Dolor Miofascial como el calor, crioterapia, TENS entre otras.

KINESIOTERAPIA

Es parte fundamental del tratamiento e incluye distintas técnicas que van desde la Inducción Miofascial, masoterapia para liberar la adherencia de la fascia a los músculos, educación postural, técnicas manipulativas articulatorias, etc. Debe ser indicada por el Médico tratante para adaptarla a cada paciente y a cada patología. En la Fundación Rosarina de Neurorehabilitación, el departamento de servicios especiales cuenta con un número de profesionales especializados para estos tratamientos.

TRATAMIENTO FARMACOLOGICO
El tratamiento farmacológico es una alternativa que colabora con los tratamientos nombrados anteriormente.

INYECCIONES DE PUNTOS GATILLO
Cuando el paciente no responde a los tratamientos nombrados anteriormente, se puede realizar la infiltración de los Puntos Gatillo con lidocaína o bien realizar Proloterapia en la inserción de los músculos involucrados. La Proloterapia tiene muy buenos resultados en el tratamiento del Síndrome de Dolor Miofascial.
Todos estos tratamientos en conjunto logran reducir el disconfort y el dolor muscular, aumentar la movilidad de las distintas articulaciones afectadas y permitir que el paciente pueda mejorar su calidad de vida y reintegrarse a la actividad laboral.

 
 

Definición
Causas
Síntomas
Diagnóstico y tratamiento

 

 

 
   
 
 
 
 
 


 
Dr. Gastón  Andrés Topol
Médico Especialista en Medicina Física y Rehabilitación
Presidente de la Asociación Latinoamericana de Medicina Ortopédica | www.laomed.org

 

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